miércoles, 8 de enero de 2014

Don Félix de Montemar, actitud de deshonor



Segundo don Juan Tenorio
alma fiera e insolente,
irreligioso y valiente,
altanero y reñidor,
siempre el insulto en los ojos,
en los labios la ironía,
nada teme y todo fía
de su espada y su valor.

Corazón gastado, mofa
de la mujer que corteja,
y hoy despreciándola deja
la que ayer se le rindió.
Ni el provenir temió nunca,
ni recuerda en lo pasado
la mujer que ha abandonado,
ni el dinero que perdió. (vv. 100 - 115)


En estos versos de El estudiante de Salamanca (100-107) podemos ver qué imagen es la que da el personaje de Don Félix de Montemar, una persona arrogante, insolente y altanero que no duda en enfrentarse con otros caballeros por cualquier motivo o cuando cree que han faltado a su honor.

Entre estos calificativos también se encuentra el de mujeriego. Pensando sólo en sí mismo y en su reputación, no siente el más mínimo interés por las damas a las que conquista ni en la deshonra que adquieren por su culpa tras ser abandonadas.

Siguiendo la definición de honor: cualidad moral que el sujeto debe seguir para cumplir con los deberes propios respecto a la sociedad y a uno mismo. Debemos poner en duda dicha cualidad en nuestro personaje, ya que deshonrar a una mujer de la manera en la que lo hace Montemar no es un acto muy honorable.

En Salamanca famoso
por su vida y buen talante,
al atrevido estudiante
le señalan entre mil;
fueros le da su osadía,
le disculpa su riqueza,
su generosa nobleza,
su hermosura varonil.

Que su arrogancia y sus vicios,
caballeresca apostura,
agilidad y bravura
ninguno alcanza a igualar;
que hasta en sus crímenes mismos,
en su impiedad y altiveza,
pone un sello de grandeza
don Félix de Montemar. (vv. 125 - 139)

Como vemos en este fragmento, a pesar de la actitud chulesca, seductora y petulante de don Félix, gozaba de gran fama entre la sociedad, lo que hacía que se creciera aún más y aumentara su altanería, creyéndose capaz de desafiar al diablo e incluso al mismísimo Dios. Esta actitud de superioridad de la que se cree poseedor y de no respetar ni al señor celestial ni al príncipe de las tinieblas será la que lo lleve a la tumba.

Un ejemplo de ese carácter desafiante al más allá lo encontramos cuando don Félix se encuentra con la dama espectral y empieza a hablar con ella:

Esa voz con que hacéis miedo,
de vos me enamora más.
Yo me he echado el alma atrás;
juzgad si me dará un bledo
de Dios ni de Satanás” (vv. 1155 -1159)


 Esta actitud de caballero arrogante y engreído que actúa sólo en su propio beneficio sin importar la honra de los demás desmitifica su honor como hombre y como caballero, algo tan importante en aquella época.

lunes, 6 de enero de 2014

Un honor engañoso

    El honor es un elemento central en este cuento. El sobrino representa una persona que tiene todas las características superficiales de alguien honorable:

    “Este tal sobrino es un mancebo que ha recibido una educación de las más escogidas que en este nuestro siglo se suelen dar; es decir esto que sabe leer, aunque no en todos los libros, y escribir, si bien no cosas dignas de ser leídas; contar no es cosa mayor, porque descuida el cuento de sus cuentas en sus acreedores, que mejor que él se las saben llevar; baila como discípulo de Veluci; canta lo que basta para hacerse de rogar y no estar nunca en voz; monta a caballo como un centauro, y da gozo ver con qué soltura y desembarazo atropella por esas calles de Madrid a sus amigos y conocidos; de ciencias y artes ignora lo suficiente para poder hablar de todo con maestría.”

    Pero según la historia progresa, descubrimos que no es una persona muy honorable: 

  
    Esta impresión aún se refuerza cuando el sobrino ha conseguido el reloj: su actitud humilde cambia al instante y es de nuevo como antes : un hombre que está preocupado por las apariencias. Tiene una tremenda impulsa de pertenecer a las personas "respetables". Esto está criticado por Larra: el sobrino ignora su identidad y prefiere fingir las cosas para pertenecer a la clase alta, que ser su mismo. El señor que entra más tarde en la tienda de empeños es igual: 

"Tengo que ir esta noche sin falta a casa de la señora W***, y estoy sin traje: he dado palabra de no faltar a una persona respetable."

 En la tienda de empeños varias personajes están introducidos : son ejemplos de personas que han sacrificado su honor por otra cosa: los juegos, un baile importante,  las apariencias, las fiestas etc.


     Está claro que el honor es un asunto importante para Larra: cuándo su sobrino viene que verlo para pedirle de proteger su honor, no tiene dudas de hacerlo. Aunque sea algo que no quiere hacer, se da cuenta de la importancia del honor y decide de ayudarle. 


El Pobrecito hablador. 9/1832, n.º 4.
Empeños y desempeños


miércoles, 1 de enero de 2014

La muerte ambigua de Don Félix de Montemar

El final de El Estudiante de Salamanca es algo muy ambiguo porque para algunos muere y para los otros no muere pero se va a arrepentir. Para mi, Don Félix se va a morir. En la ultima escena, se encuentran en un cementerio, le van a enseñar su propio entierro pero Don Félix no va a arrepentirse. Le enseñan su entierro como para decirle que si no se arrepiente, va a morir y no se arrepiente entonces la obra va a acabar con la muerte de su héroe.

Los últimos versos son :

 "aquella noche el diablo a Salamanca 
había en fin por Montemar venido!" 


El "En fin" quiere decir que por fin, Don Félix va a estar castigado y va a morir porque no ha querido arrepentirse.


Además, no hay que olvidar que es una obra del romanticismo español y Don Diego aparece para decirle a Don Félix de Montemar que debe casarse con su hermana.

Es decir que se van a casar en la muerte. Y esta boda nos acuerda la muerte de los grandes amantes como Romeo y Julieta o Odette y Siegfried en El Lago de los Cisnes. Vamos a asistir a una boda macabra : 

«Cantemos, dijeron sus gritos,
la gloria, el amor de la esposa,
que enlaza en sus brazos dichosa,
por siempre al esposo que amó:
su boca a su boca se junte, .
y selle su eterna delicia,
suave, amorosa caricia
y lánguido beso de amor.
Y en mutuos abrazos unidos,
y en blando y eterno reposo, .
la esposa enlazada al esposo
por siempre descansen en paz:
y en fúnebre luz ilumine
sus bodas fatídica tea, 
es brinde deleites y sea .
a tumba su lecho nupcial.»

Aquí se unen y Don Félix va a morir porque Doña Elvira ya está muerta. En esta ultima parte, hay una mezcla de la familia léxica de "boda" y de la "muerte", es un final ambiguo y se puede decir que es un final antitético para decir que Don Félix muere. Se puede decir que se casa con la muerte porque Doña Elvira es la metáfora de la muerte romántica. 

El honor sin honor de Don Félix

El Estudiante de Salamanca es una una otra interpretación de Don Juan o Don Giovanni y esta version de Esponceda es precursor del Don Juan Tenorio de Zorilla. Como en las otras interpretaciones, el honor y el romanticismo son muy importantes en esta obra porque es el falta de honor de Don Félix que deciden que el héroe o el anti héroe va a morir porque el destino, las leyes divinas le castigan. Don Félix de Montemar es un personaje disconforme con la sociedad en la que vive así que se rebela contra el orden y la ley divina establecidos. Entonces se puede decir que como Don Juan Tenorio, Don Félix tiene su propio honor que no corresponde con el de su época

Don Félix Montemar, en la primera parte enamora a una mujer, Doña Elvira que es el estereotipo de la mujer romantica, como la Ofélia de Hamlet, se va a morir de amor, en la segunda parte porque su amante la deja. El estudiante de Salamanca se rie de las mujeres y no le importa lo que siente Doña Elvira por el y cuando Elvira va a morir, no va a sentir nada y no siente ninguna culpabilidad. No tiene ningún honor. A el no le importan el pasado ni el futuro, solo vive el momento presente.

Don Félix de Montemar se cree por encima de todos, también de la ley divina. Hasta el final va a luchar contra todas las fuerzas. En la cuarta parte, vuelve aparecer la imagen de Dios pero a Don Félix no le da miedo, se cree por encima de Dios y del destino y de la muerte. Cuando el Ser supremo le enseña su propio entierro Don Félix no está impresionado :

"Diga, señor enlutado,
¿a quién llevan a enterrar?
-Al estudiante endiablado
don Félix de Montemar"

y mantiene su actitud rebelde y burlón sin arrepentirse de lo que ha hecho.


-Mientes, truhán. -No por cierto.
-Pues decidme a mí quién soy,
si gustáis, porque no acierto
cómo a un mismo tiempo estoy
aquí vivo y allí muerto.

lunes, 30 de diciembre de 2013

El estudiante sin honor

José de Espronceda escribió El estudiante de Salamanca en 1840, en una época en la que el honor fue un elemento importante en la sociedad. Fue algo central en el tratamiento con otras personas, y fue un elemento imprescindible para ser respectado en la sociedad. Se puede destacar el honor en la historia de Espronceda en varios elementos.
Primeramente discutiré el personaje de don Félix, que claramente carece absolutamente de honor: es un personaje arrogante, altivo, indiferente y insensible. Esto se presenta por ejemplo en un pasaje en la tercera parte de la obra : después de la muerte de Elvira, don Félix no siente ningún sentimiento de culpabilidad. Es por su culpa que doña Elvira está muerta pero el estudiante continua su vida llena de indiferencia y aún vende sus cosas para que pueda jugar:
« Necesito ahora dinero y estoy hastiado de amores. Dos mil ducados, señores, por esta cadena quiero. »
Don Félix vende el collar y un retrato de don Elvira, y con este gesto demuestra que es un hombre egoísta y despiadado. Solo piensa en jugar y en divertirse y no piensa en la muerte de su antigua amante. Esto es un signo que carece de atención, sensibilidad y respeto, cosas indispensables para un hombre de honor.
El personaje de don Diego por otro lado es un personaje respectable, esto ya se ve en la descripción de su entrada en la historia :
« Pálido el rostro, cejijunto el ceño, y torva la mirada, aunque afligida, y en ella un firme y decidido empeño de dar la muerte o de perder la vida, un hombre entró embozado hasta los ojos, sobre las juntas cejas el sombrero: Víbrale el rostro al corazón enojos, el paso firme, el ánimo altanero. »
El hermano está descrito como resuelto y emocionado por lo que el estudiante hizo. Decidió de vengarse del estudiante. El hecho de vengar su familia y de salir en defensa de su familia es la prueba de que es un hombre honorable.
Otro aspecto que se eleva aquí es el honor de la familia. Esto siempre ha sido un elemento importante : ya en la edad media esto fue muy importante en España : por ejemplo la venganza del cid en los infantes de Carrión después de que ellos deshonraron sus hijas.En una situación así, el hombre se ve obligado de vengarse si quiere mantener el honor o la honra de la familia. Y esto es lo que hace don Diego :
« Encubierta fatídica figura.-sed de sangre su espíritu secó, emponzoñó su alma la amargura,
la venganza irritó su corazón. Junto a don Félix llega- y desatento no habla a ninguno, ni aun la frente inclina; y en pie delante de él y el ojo atento, con iracundo rostro le examina. »
El hecho de que don Félix aún en esta situación guarda su actitud burlón y cínico demuestra otro vez el carácter insensible. En vez de tener miedo o arrepentirse, se burla de don Diego :

« Buen hombre, ¿de qué tapiz se ha escapado, -el que se tapa- que entre el sombrero y la capa se os ve apenas la nariz? »

domingo, 29 de diciembre de 2013

Don Juan Tenorio, divido entre el amor y el honor.

Con el romanticismo, el honor en Don Juan Tenorio es algo muy importante. El honor es algo paradójico porque el suyo no corresponde al de los demás. Don Juan Tenorio solo respeta su proprio honor y no le importa el de los demás o lo que piensa el resto de la gente hasta que se enamora de Inés. El honor en esta obra es central igual que el amor o la religión porque es su honor que Don Juan es satánico y  que mata a Don Gonzalo y es por el amor por Inés que Don Juan va intentar olvidarlo. Por culpa de su honor, Don Juan va a morir condenado por el Cielo y también es por este mismo honor que Don Juan se va a arrepentir.

Don Juan Tenorio está divido entre su amor por Doña Inés y su honor. En la novena escena Don Juan se declara ante Don Gonzalo, parece rendirse. Le dice a Don Gonzalo que está enamorado de su hija y que sobretodo ha cambiado gracias al amor de Inés pero Don Gonzalo no lo cree y no cree que Don Juan puede salvarse. Don Juan tenía razón porque Don Juan va olvidar a su amor y el honor va a ser lo mas importante porque va a matar al propio padre de la mujer que ama. Finalmente Don Juan  ha vuelto a ser satánico y el honor parece estar encima de su amor por Doña Inés.

En la segunda parte del Don Juan Tenorio, Don Juan está en un cementerio y el lector no sabe si al final de la segunda parte, Don Juan se arrepintió o no. Esta segunda parte es una parte religiosa y la religión y el arrepentimiento están por encima del honor de Don Juan. Por culpa del honor se encuentra solo y sin el amor de Inés. Entonces se puede decir que Don Juan muere al arrepentirse. El final de Don Juan es un verdadero acto de fe porque se da cuenta de lo que ha perdido y de lo que va a sufrir después de morir si no se arrepiente, si no cree en Dios. En este momento podemos ver que el honor ha sido el verdadero culpable, es lo que ha vuelto loco y satánico a Don Juan.

jueves, 5 de diciembre de 2013



"¿Qué espera esta multitud? –diría un extranjero que desconociese las costumbres–. ¿Es un rey el que va a pasar; ese ser coronado, que es todo un espectáculo para un pueblo? ¿Es un día solemne? ¿Es una pública festividad? ¿Qué hacen ociosos esos artesanos? ¿Qué curiosea esta nación?

Nada de eso. Ese pueblo de hombres va a ver morir a un hombre."



Este fragmento está sacado del articulo "Un reo de muerte" que fue publicado en la Revista Mensajero en 1835.

En este articulo, Larra habla de la pena de muerte para criticar toda la sociedad y su falta de honor. El periodista nos dice que la gente está reunida como si viera un espectáculo. Aquí, el honor es algo subjetivo, depende del punto de vista que toma la gente, y si para la gente ver la pena de muerte es como un espectáculo o no.

Para este pueblo, ver la pena de muerte como un espectáculo no tiene nada que ver con el honor porque es una "cualidad que lleva a una persona a comportarse de acuerdo con las normas sociales y morales que se consideran apropiadas." En esa sociedad, las personas siguen siendo honorables aunque se vayan a ver a los reos de muerte morir. La pena de muerte porque forma parte de las  normas establecidas del pueblo.

Sin embargo, es lo que critica Larra porque para él, una persona no se puede decir honorable y al mismo tiempo creerse Dios al decidir si una persona debe morir o no. En este fragmento, el periodista hace hablar un extranjero que desconoce las costumbres de esta sociedad:  "¿Es un rey que va a pasar, ese ser coronado (...) Nada de eso. Ese pueblo de hombres va a ver morir a un hombre." con este ejemplo podemos ver que la gente, para el periodista, no es honorable aunque no lo sepa. Larra critica eso, porque para el resto de la gente un verdadero espectáculo no es ver a la gente morir y decidir su destino y  me parece interesante porque podemos ver el contraste entre dos culturas y por extensión entre la sociedad española y el resto del Mundo.